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jueves, 29 de mayo de 2014

LA PERFECCIÓN DE UN MOMENTO Y...

"Deseaba que aquella revelación, aquel momento de transfiguración, no desapareciera jamás. Pero desaparecería; y desapareció. Aquella noche y al día siguiente aprendí dos cosas de él: la perfección de un momento y su fugacidad."

miércoles, 28 de mayo de 2014

CLEOPATRA Y JEHOSHEBA

El arma de la seducción femenina fue usado para conquistar el corazón del César. Encontramos muchos ejemplos de historias donde una prostituta se vuelve fundamental en compartir su sabiduría o sus artes amatorias a uno de los personajes principales del relato o film en cuestión. Habría que leer a Camus para conocer la influencia de Cesonia en Calígula; en "La Casa de los Espíritus" se encuentra la ayuda que proporciona Tránsito Soto al despótico Estebán Trueba. La fatal Lolita de la historia de Nabokov conduce el destino de Humbert Humbert. Y no es sorpresivo de que uno de los éxitos más reconocidos de Private en 1996 fuera el inicio de la saga de The Pyramid esteralizada por Tania Russof. En este 1996 se lanza uno de los films más recordados de Olivia del Río en que interpreta a Cleopatra y que fue dirigido por Joe D'Amato. Para 2003 otra vez Private volvería a buscar el tema egipcio presentando su propia Cleopatra, protagonizada por Julia Taylor y dirigida por Antonio Adamo.

En la novela sobre Cleopatra de Margaret George, llevada al cine en 1999, se relata a continuación el apoyo de Jehosheba a la Reina Cleopatra, entonces en exilio, y queriendo regresar a Alejandría donde tendrá que buscar cómo convencer al César para recuperar sus dominios:

Imaginé quién era la tal Jehosheba.
-Hazla pasar -contesté, incorporándome y poniéndome una túnica. Apenas había tenido tiempo de cubrirme cuando Jehosheba entró majestuosamente en mi aposento.
Era tan bella como una diosa de la abundancia. Todo en ella parecía duplicarse: tenía más cabello que cualquier mujer normal, con un color el doble de intenso, y unos bucles el doble de fuertes y sedosos. Las facciones de su rostro eran exquisitas, sus dientes brillaban como perlas y estaban perfectamente alineados. En cuanto a su cuerpo... por la forma en que se movía su tersa piel en sus bien torneados brazos, supuse que también debía de ser perfecto.
-Gracias por venir -le dije-. Me gusta admirar las obras de arte de la naturaleza.
Y eso parecía efectivamente.
-Pues yo estaba deseando verte de cerca -me dijo con cautivadora sencillez.
"Cautivadora sencillez", pensé. Toma nota. Recuérdalo.
-Necesito tu ayuda -le dije-. Tienes mucha experiencia en algo en lo que yo soy completamente inexperta. -Hice una pausa-. Me refiero al arte de hacer el amor con un hombre.
-Me alegro de que lo consideres un arte -me dijo-. El hecho de que muchas lo practiquen no significa que todas lo dominen. Todo el mundo sabe caminar, pero muy pocas personas son dignas de ser contempladas cuando caminan.
-Cuéntame -le dije-. Cuéntamelo todo.
No puedo repetir todo lo que ella me dijo. Buena parte de las cosas que me refirió eran de simple sentido común, naturalmente. No te quites la ropa en una habitación fría. Procura que no haya interrupciones. No hables de otras cosas. No hables bajo ningún pretexto de otras mujeres. Y jamás preguntes: "¿Me quieres?" Otra cosa que jamás debes preguntar es: "¿Volverás otra vez a mí?" Sólo una insensata dice estas cosas.
-Cada hombre tiene una imagen soñada de sí mismo con una mujer, y tu misión es hacer realidad este sueño. Cuanto más te acerques a este sueño, tanto más conseguirás satisfacerlo -dijo-. Lo malo es que no siempre resulta fácil adivinar la imagen que tiene un hombre en su mente. A veces ni siquiera el propio hombre se conoce a sí mismo. Hace falta ser un genio para descubrirlo. Todas las grandes cortesanas son un genio en este sentido. Extraen lo que está más escondido en otra persona y le confieren un rostro y una forma. Ésta es la magia.
"Olvídate de los brebajes y de los perfumes. El hechizo consiste en conjurar este deseo y este sueño y darle vida. Si consigues hacerlo, tú también cambiarás y puede que llegues a amar al hombre, pues cabe la posibilidad de que él también responda a tu sueño más secreto y profundo. Siempre cabe esta posibilidad.
-¿Y eso a ti te ha ocurrido alguna vez? -le pregunté a aquella criatura capaz de despertar tanto amor.
-No -confesó-. ¡Pero siempre hay una próxima vez! -Echó la cabeza hacia atrás y soltó una sonora carcajada. Hasta en eso era seductora. Me señaló mis arcas-. Déjame ver tus túnicas -me dijo-. ¡Son tus herramientas!

martes, 20 de mayo de 2014

TRAS LA PISTA DE "THE MEMOIRS OF CLEOPATRA'

Pues continúo con mi educación sentimental con la relectura de 'The Memoirs of Cleopatra' de Margaret George. Me quedará pendiente si logro levantarme de mi prisión imperante adquirir 'Elizabeth I', puesto que si culmino con Cleopatra voy tras 'Helen of Troy'.

En el video la bellísima Monica Bellucci interpretando a Cleopatra en 'Astérix y Obélix: Mission Cléopâtre'.


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NOTAS FINALES A LA RELECTURA DE "La Chartreuse de Parme"

Tomarse un descanso y mirar lo difícil que es comprender la información que uno busca procesar en su aventura diaria del vivir.

No he estado situado en una Corte, pero la oportunidad que tuve de convivir en cercanía con personas con un puesto en una institución, me ayuda a valorar ese ambiente de intrigas políticas donde cualquier movimiento en falso te hunde o donde una jugada bien hecha te puede dejar con gran fortaleza para el futuro. Imaginarse las vivencias del Conde Mosca que llega a ser Primer Ministro, es ver a lo lejos a esa persona con poder que siempre buscaba ayudarme, y como un Fabricio del Dongo no salía de estar en un problema cuando ya se presentaba otro.

Conocer el amor, magnitud imponderable, pero que nos atormenta hacia sí hemos vivido o toda nuestra representación se va al carajo. Aprecio mucho los distintos caracteres con los que he tenido la dicha de cruzarme, uno puede inventar con su fantasía lo que hubiera pasado si dirijo mis esfuerzos hacia conseguir tal o cual premio. No me ha faltado el valor, sólo ha sido complicado caer en una enfermedad y no poder dar continuidad a mi vida como quisiera. Sin embargo, atesoro esos destellos de alegría cuando me creía a punto de conseguir una hazaña romántica. Uno decide jugar toda su energía para modificar un ambiente, se puede lograr o no, el juicio puede iniciar al saber que se ha intentado transgredir lo establecido. A veces pasa como a Fabricio del Dongo en conseguir aquí y allá nuevas experiencias, y sin logro alguno, sumergirse en la nostalgia de la aventura, porque se hubiera deseado imposibles, y sin presunción conquistar sueños, pero nunca se tiene todo para lograr el momento perfecto de felicidad, o faltan medios, o llega el azar y te detiene, o pierdes el interés por una jugada del subconsciente. He vivido momentos bellos pero tristes, que suponen aventuras avanzando hacia volverse eternas, pero que se quedan en el recuento de fracasos, daños o culpas. Manifiesto mi incomprensión hacia ese poder magnánimo que dirige el Destino, siempre me ha dejado sin concluir una pasión en el modelo de una única amada, se me ha escabullido como dar solución a la ecuación del amor en esta existencia. No vivo en una cartuja donde la soledad y el silencio predominen, pero mi vida se ha limitado sin que yo pueda vencer el obstáculo. Es cierto, me siento más fuerte y estable, a veces siento que como cuando leí por primera vez 'La Cartuja de Parma', me he encontrado como desenchufado de lo que realizo, no logro concentrar mi energía en propósitos que me elevan o que me harían feliz como el caso del amor. Así, deambulando por donde me empuja esta fuerza sobrenatural que me ha orillado hasta perder el control de mis pensamientos, ahora quisiera estar posicionado en algún lugar, no olvidar lo que he sufrido y derrochar al por mayor mi energía que apunta a vivir feliz con lo que a mí me gusta.

Con mujeres poderosas me he cruzado, siempre hay la curiosidad de volver a ver a quien llamaba tu atención, pero mantengo los recuerdos de esas mujeres que han inyectado a mi vida fantasías. No me rindo en cuanto que si tengo la oportunidad pudiera inmortalizar esos momentos cumbres donde me ha tocado postergar o romper un idilio, porque no tengo la suerte de los acontecimientos sólo me queda lamentarme de que no se produzcan los hechos hacia el buen término de mantener la adoración de esas mujeres que cuando se disgustan con los fieles son capaces de vengarse y hundirlos como la femme fatale de las pesadillas nocturnas. ¡Adiós al Príncipe de Parma que a pesar de ser tan poderoso cae hundido por las artimañas de la Duquesa de Sanseverina!