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jueves, 20 de febrero de 2014
MI NEGRA ALMA
"Levantando la cabeza, he visto sobre una rama un ojo totalmente redondo fijo en mí. He mirado a mi alrededor, y por todas partes las ramas abrían grandes ojos y me observaban fríamente.
Tenía que calmarme, pues al fin y al cabo todo eso no era más que un bosque de árboles de la laca. Los montañeses, al recoger ésta, habían practicado unas incisiones en los troncos de los árboles. Crecían en este estado, creando este paisaje infernal. También cabría decir que no se trataba más que de una ilusión debida a mi miedo interior; mi negra alma me espiaba, estos ojos múltiples eran en realidad yo mismo que me observaba. Siempre he tenido la impresión de ser permanentemente espiado, cosa que ha obstaculizado sin cesar mis movimientos. En realidad, no se trata más que del temor que siento de mí mismo."
Tenía que calmarme, pues al fin y al cabo todo eso no era más que un bosque de árboles de la laca. Los montañeses, al recoger ésta, habían practicado unas incisiones en los troncos de los árboles. Crecían en este estado, creando este paisaje infernal. También cabría decir que no se trataba más que de una ilusión debida a mi miedo interior; mi negra alma me espiaba, estos ojos múltiples eran en realidad yo mismo que me observaba. Siempre he tenido la impresión de ser permanentemente espiado, cosa que ha obstaculizado sin cesar mis movimientos. En realidad, no se trata más que del temor que siento de mí mismo."
martes, 18 de febrero de 2014
domingo, 16 de febrero de 2014
DE JUGAR AL 'YO' A SERLO
Es sano decir que al leer en la juventud se pasan por encima muchos detalles para la comprensión de una obra literaria, además la perspectiva del lector cambia por las experiencias que ha sufrido, y hay una tranquilidad, mayor profundidad, una imaginación más despierta con el transcurrir de los años, hay muchas vivencias de adulto que se han adquirido, se han vivido, se han potenciado. ¿Por qué regresar a Oskar Matzerath?
Creo que el niño que no quería crecer, recoge ese estado del alma del desamparado que no espera de la vida más que las circunstancias se le impongan como un condenado, que sin escapatoria, solo puede sobrevivir manteniendo su propia música. ¡Qué soledad cuando se deja de tocar el tambor!
Aspiro a intentar una mejor lectura, este libro lo adquirí cuando estudiaba francés en el centro de idiomas Euro, no recuerdo que el personaje Oskar Matzerath narre desde un sanatorio psiquiátrico, pero esto aumenta mi interés por esta novela, ojalá pueda disfrutarla como ha sido tan valioso para mí releer "La Montaña del Alma" que aunque tenía unas tres frases subrayadas fue leída por un fantasma, sufría de la esquizofrenia o apenas me recuperaba, y no recordaba nada del hilo de la narración. Así creo que el "yo" a veces procede como entendiendo o descifrando un texto, pero en realidad no lo ha hecho, siento que a veces este maldito "yo" está dormido, y puede comedidamente avanzar en la lectura de páginas y estar sin una comprensión sincera de lo que lee. No estoy triste de todo lo que ha acontecido con mi ser, de pronto sentir que te has elevado a un plano distinto y que el "yo" escudriñe más en lugar de pasar como fantasma, me lleva a parafrasear un post del blog Stay, Spider, cuya liga pongo al final:
"DE JUGAR AL 'YO' A SERLO"
Liga de Stay,Spider: DE JUGAR AL FANTASMA A SERLO
Creo que el niño que no quería crecer, recoge ese estado del alma del desamparado que no espera de la vida más que las circunstancias se le impongan como un condenado, que sin escapatoria, solo puede sobrevivir manteniendo su propia música. ¡Qué soledad cuando se deja de tocar el tambor!
Aspiro a intentar una mejor lectura, este libro lo adquirí cuando estudiaba francés en el centro de idiomas Euro, no recuerdo que el personaje Oskar Matzerath narre desde un sanatorio psiquiátrico, pero esto aumenta mi interés por esta novela, ojalá pueda disfrutarla como ha sido tan valioso para mí releer "La Montaña del Alma" que aunque tenía unas tres frases subrayadas fue leída por un fantasma, sufría de la esquizofrenia o apenas me recuperaba, y no recordaba nada del hilo de la narración. Así creo que el "yo" a veces procede como entendiendo o descifrando un texto, pero en realidad no lo ha hecho, siento que a veces este maldito "yo" está dormido, y puede comedidamente avanzar en la lectura de páginas y estar sin una comprensión sincera de lo que lee. No estoy triste de todo lo que ha acontecido con mi ser, de pronto sentir que te has elevado a un plano distinto y que el "yo" escudriñe más en lugar de pasar como fantasma, me lleva a parafrasear un post del blog Stay, Spider, cuya liga pongo al final:
"DE JUGAR AL 'YO' A SERLO"
Liga de Stay,Spider: DE JUGAR AL FANTASMA A SERLO
¿HAY ALGUIEN REALMENTE CANTANDO?
"Oigo una especie de chirrido. Pienso primero en un insecto, pero inspeccionando bien la habitación advierto que es imposible que haya alguno en ninguna parte, pues el techo y el tragaluz son de un blanco de leche. El chirrido prosigue, como suspendido en los aires. Aguzando el oído, tengo la impresión de que se trata de una voz femenina que anda a mi alrededor y desaparece cuando dejo mi libro. Lo vuelvo a coger y oigo de nuevo esta voz en mi oído. Creyendo tener zumbidos, me levanto resueltamente y abro la ventana.
Delante del edificio se extiende una superficie engravada, bañada por el sol. Es mediodía, ni el menor rastro humano; tal vez este sonido proviene de mí mismo. Es un ritmo difícil de seguir, con unas palabras indistintas, pero a pesar de todo se me antoja familiar, se asemeja un poco a los cantos fúnebres de las campesinas de las regiones montañosas.
Decido salir a echar un vistazo. Más abajo del edificio discurre un arroyuelo impetuoso, de azules aguas iluminadas por el sol. Alrededor, las cumbres montañosas, aunque no están cubiertas de bosques, tienen pese a todo un manto vegetal abundante. Al final de la pendiente, una pista de tierra se dirige hacia un pequeño pueblo situado a uno o dos lis de distancia. A la izquierda, al pie de las cimas verdeantes, se encuentra la escuela. Ni un alumno en el terreno de deportes, tal vez estén todos en clase. De todos modos, los maestros de este pueblo de montaña no pueden enseñar a sus alumnos cantos fúnebres. Por otra parte, reina aquí una calma perfecta. No se oye más que el rugir del viento en la montaña y el murmullo del arroyuelo. En su orilla se encuentra un refugio de trabajo, pero no veo a nadie en el exterior. El canto se apaga insensiblemente.
Vuelvo a mi habitación y me instalo en la mesa de trabajo, cerca de la ventana, para volver a copiar mis documentos sobre las canciones folclóricas, pero en ese instante oigo reanudarse el sonido como si, tras el dolor, expresase ahora una tristeza apaciguada, pero incontenible, que se expandiera lentamente. Comienzo a encontrar esto en verdad extraño y quisiera saber a qué atenerme: ¿hay alguien realmente cantando o bien soy yo el que desvarío? Cuando alzo la cabeza, el sonido viene de detrás de mi nuca, y cuando me vuelvo se queda como suspendido en el aire, tan claro como un hilo de telaraña. Sin embargo, un hilo de telaraña que flota al viento tiene una forma; él no tiene ninguna, es inasible."
Delante del edificio se extiende una superficie engravada, bañada por el sol. Es mediodía, ni el menor rastro humano; tal vez este sonido proviene de mí mismo. Es un ritmo difícil de seguir, con unas palabras indistintas, pero a pesar de todo se me antoja familiar, se asemeja un poco a los cantos fúnebres de las campesinas de las regiones montañosas.
Decido salir a echar un vistazo. Más abajo del edificio discurre un arroyuelo impetuoso, de azules aguas iluminadas por el sol. Alrededor, las cumbres montañosas, aunque no están cubiertas de bosques, tienen pese a todo un manto vegetal abundante. Al final de la pendiente, una pista de tierra se dirige hacia un pequeño pueblo situado a uno o dos lis de distancia. A la izquierda, al pie de las cimas verdeantes, se encuentra la escuela. Ni un alumno en el terreno de deportes, tal vez estén todos en clase. De todos modos, los maestros de este pueblo de montaña no pueden enseñar a sus alumnos cantos fúnebres. Por otra parte, reina aquí una calma perfecta. No se oye más que el rugir del viento en la montaña y el murmullo del arroyuelo. En su orilla se encuentra un refugio de trabajo, pero no veo a nadie en el exterior. El canto se apaga insensiblemente.
Vuelvo a mi habitación y me instalo en la mesa de trabajo, cerca de la ventana, para volver a copiar mis documentos sobre las canciones folclóricas, pero en ese instante oigo reanudarse el sonido como si, tras el dolor, expresase ahora una tristeza apaciguada, pero incontenible, que se expandiera lentamente. Comienzo a encontrar esto en verdad extraño y quisiera saber a qué atenerme: ¿hay alguien realmente cantando o bien soy yo el que desvarío? Cuando alzo la cabeza, el sonido viene de detrás de mi nuca, y cuando me vuelvo se queda como suspendido en el aire, tan claro como un hilo de telaraña. Sin embargo, un hilo de telaraña que flota al viento tiene una forma; él no tiene ninguna, es inasible."
sábado, 8 de febrero de 2014
ESQUIZOFRENIA
'Los treinta,
etapa de la que dijo el Confucio
que la personalidad apenas está formada,
sigue siendo cuando menos
una edad frágil
en la que resulta fácil
caer en la esquizofrenia.'
etapa de la que dijo el Confucio
que la personalidad apenas está formada,
sigue siendo cuando menos
una edad frágil
en la que resulta fácil
caer en la esquizofrenia.'
ESTUPEFACCIÓN
¡Qué estupefacción
sentirse aterrado por uno mismo,
y con más razón por la propia sombra!
sentirse aterrado por uno mismo,
y con más razón por la propia sombra!
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