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jueves, 3 de julio de 2014

NO TENEMOS EN LA MEMORIA MÁS QUE PALABRAS

He aquí cómo somos todos: no tenemos en la memoria más que palabras, que queremos entender por su uso frecuente y la aplicación, incluso justa, que hacemos de ellas; y en el espíritu sólo nociones vagas. Cuando pronuncio la palabra canto no tengo nociones más definidas que vos ni que la mayor parte de vuestros semejantes al decir: reputación, censura, honor, vicio, virtud, pudor, decencia, vergüenza, ridículo.

ARROJASE DE MI ALMA EL HORROR

Yo no sabía si quedarme o huir, reír o indignarme. Me quedé con el propósito de cambiar la conversación hacia otro asunto que arrojase de mi alma el horror que la llenaba. Empezaba a mortificarme la presencia de un hombre que discutía una acción tan horrible, un crimen tan execrable, como una persona inteligente en pintura o en poesía examina las bellezas de una obra de gusto; como un moralista o historiador eleva y hace brillar las circunstancias de una acción heroica.

HASTA DÓNDE ME DISTINGO EN MI ARTE

ÉL. - Es lo que yo os decía: la atrocidad de la acción os lleva más allá del desprecio, y ésta es la razón de mi sinceridad. He querido que conocierais hasta dónde me distingo en mi arte, arrancaros la confesión de que, al menos, soy original en mi envilecimiento, colocarme en vuestra cabeza en la misma línea de los grandes truhanes y exclamar en seguida: "Vivat Mascarillus, fourbum Imperator! (¡Viva Mascarilla, emperador de los canallas!)" Vamos, con alegría, señor filósofo, hacedme coro: "Vivat Mascarillus, fourbum Imperator! (¡Viva Mascarilla, emperador de los canallas!)"

REPRESENTAS LA COMEDIA DEL TERROR

"Vamod, sosegáos", le dijo el judío, en vez de decirle: "Tú eres un pillo rematado; sé lo que vas a contarme. Eres un pillo rematado que representas la comedia del terror".

TODOS LOS VICIOS QUE ESCAPAN A LAS LEYES

¿Qué pensaríais si con nuestras costumbres vergonzosas pretendiéramos gozar de la consideración pública? Que somos insensatos. Y los que esperan procedimientos honrados de personas que nacieron viciosas, con caracteres ruines y bajos, ¿son prudentes? Todo tiene su verdadera recompensa en el mundo. Hay dos fiscales: el uno a vuestra puerta, y castiga los delitos contra la sociedad; la naturaleza es el otro. Ésta conoce todos los vicios que escapan a las leyes. Os entregáis a la disipación con mujeres; pues seréis hidrópico. Sois crapuloso; pues tendréis los pulmones enfermos. Abrís la puerta a los pícaros y vivís con ellos; seréis traicionado, burlado, menospreciado. Lo más sencillo es resignarse a la equidad de esos juicios y decirse a sí mismo: "Está bien hecho". Hay que despertar y enmendarse, o seguir como uno es; pero en las condiciones indicadas antes.